May
20
2016

Mi maestra

 Escrito a las 17:00     Archivado en: Desde dentro...     2 comentarios


Ella me enseñó tanta cosas, que todavía las sigo aprendiendo.
Me enseñó cómo se debe querer, y que no siempre es suficiente.
Con ella aprendí lo que es morir de amor, desear arrancarte el corazón.
Y también aprendí a evitar ese monstruo que habita en la posesión y los celos.
Por primera vez, a ser uno más en la familia de tu pareja, la calidez de la buena gente.
Ella me enseñó que la pasión no tiene ni fondo ni medida, y que no hay sitios donde no se pueda acabar follando, y que el deseo y el sexo dibujan un mundo que podemos explorar cómplices y sin miedo, probando en pareja todo tipo de cosas que podrían gustarte más de lo que imaginas, si dejas vergüenza y pudor en casa.
Con ella aprendí que el paraíso era una tarde de sofá con una manta, un bote de crema hidrante, y su “¿me das un masaje en los pies?“.
Hasta el fútbol era divertido cuando desnudos, celebrábamos los goles entrelazándonos y siendo uno.
Ella fue mi maestra, del cielo y de la tierra, del purgatorio y el infierno.
El cuerpo que nunca olvidas, el beso que no puedes evitar soñar.
El pezón perfecto, el orgasmo fácil, la caricia en el momento adecuado, la boca que hidrata el alma, la elegancia hecha mujer.
La que quieres olvidar que se te escapó por idiota, pero que quieres recordar que fue tuya fugazmente pues algo bueno hay en ti si mereciste ese privilegio.
Me quedaron tantas asignaturas para Septiembre, que suspendí y ambos nos perdimos. Pero nunca he dejado de soñar con el altar de su boca y sus ojos.
La maldición en la caricia de una Diosa es la negación del olvido.
  
Sin embargo, el otro día me susurró el viento que quizás algún día vuelva a verla.
Y cuando así sea, si algún día nos encontramos de nuevo… querré abrazarla, o morirme de vergüenza, o comerla a besos, o hacerle el amor si se deja, o tener un niño con ella, o tan solo dejarme caer en sus brazos para recordar por un segundo lo que se sentía estando en casa.

  

415abbc04-5480-4236-9c16-f08715fcac84

May
19
2016

Exhaustamente vivo

 Escrito a las 12:00     Archivado en: Desde dentro...     2 comentarios


     He de confesar que hace poco me he dado cuenta de que he cambiado.
     Y no me agobiaré, pero reconozco que debo recobrar algunas cualidades que he dejado en el camino.
     Mi sonrisa ha perdido brillo, la gente me cansa más de lo que me sorprende, y ya no me creo mis fábulas de princesas, asnos y ogros.
     Cierto es que mi trabajo no es sencillo, y lo que durante años fue trampolín, ahora es un peso duro de llevar. Las empresas a veces exigen tanto de ti, que una vez acaban de absorber tu alma, empiezan con tu cuerpo, y no te das cuenta hasta que débil, te caes de rodillas. Entonces hay que cambiar el enfoque y plantearte si debes buscar otro trabajo, o tomarte el que tienes de una manera diferente, por tu propia supervivencia.
     Con mi vida sentimental pasa algo parecido. Llevo unos años en los que he disfrutado de estrellas fugaces, unas duraderas y que parecían iluminarlo todo, otras que morían poco después de nacer, a todas parecía faltarles algo, o les sobraba, o simplemente… ¿me hacía mi locura ver o intuir cosas que quizás eran? si con alguien debemos ser brutalmente honestos, es con nosotros mismos, y no acomodarnos en el “pues me quiere“, “es encantadora” o el “folla bien“, argumentos que para mucha gente podrían ser suficientes pero para los Buscadores chiflados como yo podrían no serlo.
     Creo que solo hay una cosa que me ha fascinado más en esta vida que la tecnología, y es el sabor de un… cuerpo de mujer. Cuesta emprender largos viajes en soledad, se echa de menos el cómplice que algunas personas tienen, es un precio justo de perseguir un sueño, y tiene una recompensa que aunque acaba pareciendo hueca, no es ni más ni menos que coleccionar colores, formas, miradas y momentos, que compongan ese último segundo antes del último suspiro.
     La vida esconde celosa sus cartas, en las buenas partidas de póquer, puedes creer ver a qué juega el rival que tienes delante… pero la vida es maestra, y especialista en sorprenderte, del mismo modo que puede concluir la partida cuando quiera, puede obsequiarte con una carta, tan solo una, que cambie tu vida para siempre.
     Y si no tengo fuerzas para llorar, sonrío.
     Y si no puedo correr, camino.
     Y si no puedo amar, sueño.
     Exhaustamente vivo.

  

May
11
2016

He aprendido

 Escrito a las 15:00     Archivado en: A5, Relatos o Versos     8 comentarios


He aprendido
a no gastar palabras, ni tiempo,
en quien no las merece ni las escucha,
ni a repartir más pedacitos de corazón de los que tengo.
 
Ha aprendido a dar sin esperar algo a cambio,
a fuerza de haberme quedado alguna vez con casi nada,
he aprendido a disfrutar la magia de las pequeñas cosas,
y a levantarme rabioso de mis derrotas.
 
He aprendido a ser feliz solo,
a disfrutar de lo que tengo y siento,
para que la compañía sea una elección,
y no una necesidad.
 
He aprendido que la familia es la que elegimos,
que ni amor ni amistad son egoístas ni posesivas,
crecemos con conversaciones, sonrisas y abrazos,
debiendo escapar de locas, vampiros o arpías.
 
He aprendido el valor de un presente,
lo peligroso de vivir en otros momentos,
y que la vida es aquello que pasa,
entre revelaciones, entre encuentros.

 
Dedicado a Mario Benedetti
y esos escritores que en lugar de jugar al escondite,
se muestran. Inspirado en palabras reales.

 
 
He aprendido
 
 

May
10
2016

Momentos que se van… que vuelven… que se encienden, que desaparecen

 Escrito a las 15:00     Archivado en: Desde dentro...     2 comentarios


La noria gira, y de niño te encanta dar vueltas en ella, eres de goma y siempre aparece alguien que te ayuda a levantarte cada vez que tropiezas. Aunque tengas mil normas que cumplir para no caerte, valoras menos la niñez y deseas tener el control que tiene ese adulto que está a tu lado.
Según creces, te das cuenta que la vida no es una carrera, sino una maratón llena de momentos, de oportunidades que parecen volver una y otra vez, hasta que dejan de hacerlo. Hay amistades que van y vuelven, que parece que estarán ahí siempre, y de repente se cansan, y se apagan como una vela sin mecha. Sin embargo, otras relaciones parecen tener siempre un motivo para arder, e incluso después de un tiempo de pérdida, se reencuentran con un abrazo que promete no sin miedo que todo sigue igual que antes.
Dejarse llevar, una cosa es tatuarte en un hombre “Carpe Diem” y otra muy distinta entenderlo, y más aún, vivirlo.
La noria se convierte en ruleta, y has perdido tantas veces que dejas de apostar mucho a cada número, dejando que el miedo haga de banca y se forre a tu costa. Al final, todos esperamos esa corazonada que nos haga apostarlo todo al 13 negro o al 7 rojo. Cada cosa debe enseñarte tu valor, el miedo define la valentía, el amor hace sentirse hueca a la nada, y las montañas rusas hacen que valoremos las mesetas.
Lo esencial es invisible a los ojos, reza la cita…
por eso a veces los cierro, pues de nada sirven en este juego.

 
 

May
9
2016

“¿Y si Dios fuera una mujer?”

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Relatos o Versos     1 comentario


¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.
 
Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.
 
Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.
 
Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.
 
Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.
 
Mario Benedetti (1920-2009)

May
5
2016

Maruja

 Escrito a las 12:00     Archivado en: Desde dentro...     6 comentarios


Maruja es una gallega de ciudad, nacida en los años 30, y que pasó tanta hambre en su día, que nunca ha dejado de comer nada que tuviera delante, y que paseando por los montes gallegos, ha señalado a cabritos al grito de “qué bueno estaría en la cazuela“. Cuando dice “Qué hermoso estás” en su idioma, significa que estás gordo y que deberías pensar seriamente en ponerte a dieta, y si te dice “Hijo, tienes mala cara” significa que empiezas a estar guapo. Para ella nunca hay comida suficiente en la mesa, y sus caldos gallegos y filetes empanados son tan míticos como unas rosquillas que no tienen par. Ella siempre ofrece café, aunque hayas dicho mil veces que no te gusta, y cuando le dices “Yo no tomo café“, te dice picajosa “Entonces ¿un poquito de queso?” pues recuerda que tampoco te gusta.
Maruja me daba de niño 100 pesetas a escondidas para que mis padres no lo vieran, y luego les decía “tened cuidado a ver qué hace el niño con el dinero“.
A Maruja le encanta vacilar y no le importa si puede enfadar a alguien, meterá el dedo en la llaga tantas veces como haga falta hasta sacar de sus casillas a sus hijos o sus nietos, es su seña de identidad. Le encanta bailar siempre que puede, el pachangueo, y descifrar las series de la tele, especialmente Walker, y jamás has puesto a prueba tu paciencia si no le has intentado explicar un telediario o un documental.
Maruja siempre ha hecho lo mejor que ha podido lo que le han dejado hacer, habitante de un rol de mujer en tiempos de Franco lleno de límites y sin posibilidades, que no supo actualizar según cambiaba el mundo, así que ha sido mujer, madre, abuela e incluso bisabuela. Ella siempre ha nombrado a mis parejas por el nombre de la anterior, por despiste, inconsciente de las que me liaba, y jamás consigues que se ponga el cinturón en el coche sin tener antes una buena discusión y que se lo cruce por el hombro para “engañar a la guardia civil“.
Maruja: Rebelde sin causa.

Maruja

Maruja era mi abuela, la última que me quedaba, y hoy nos ha dejado.
Y no sé si me da más miedo olvidarla, o echarla de menos.
Gracias por todo lo que nos has dado y enseñado.
 
 
 

Autor

  Diario "no" secreto de...

...un ser humano normal, sin aparentemente nada llamativo ni destacado... salvo quizás una visión diferente del mundo, coleccionista de sonrisas y abrazos, que intercambio por buenas conversaciones. Normal... salvo que puedo ver tu alma en tus ojos, que era gallego antes aún de haber nacido, que tengo tanto que ofrecer y tantos colores con los que pintar... que estoy seguro de que vale la pena conocerme.

  • Sígueme en Twitter
  • Página en Facebook de este Blog
  • Página en Google+ de este Blog
  • Mis listas de Spotify
  • Las fotos del móvil...
  • La música que escucho...
  • Mis fotos en Flickr
  • Mi canal de YouTube
  • Mis tableros en Pinterest
  • Mi cuenta de Vimeo
  • Mi historial de votos de cine en IMDB
  • Selección de 500px
  • Battlefield Battlelog User
  • Mi tumblr personal...
  • Añádeme en Skype
  • Aprende a bucear con...
  • Mi lista de deseos de Amazon
  • Feed RSS de este Blog
Twitter

Twitter desde Melee™ Island

Fotos

Instamoments

Facebook

Feisbus

Noticias... diferentes
  • CTXT.es
  • El Diario.es
  • El Mundo Today (Humor)
  • Sabemos
  • El Corcho

       Otros proyectos...

     
    Un tumblr muy picante...
    Feeds

    Suscripciones a los feeds para todos los gustos

    RSS de los Posts
    RSS de los Comentarios

    Añadir feed a:

     
    SUSCRIBIRSE POR EMAIL

    Con WordPress.org y el diseño deZine de ThemeShift.com. ¡Recuerda! Leer este blog implica la aceptación de sus términos de uso (Atention! Read this blog means you've accepted its Terms of use). Para cualquier cosa, tienes un Correo de contacto (For anything you have a contact form). Escrito por 3 monos de 3 cabezas desde unas dimensiones no reconocidas por los sentidos humanos y que se contemplarán en el modelo final de la Teoría de Cuerdas. PROUDLY MADE ON EARTH.