Relatos o Versos

Abr
30
2018

EVEREST, de Miguel Gane

 Escrito a las 15:00     Archivado en: Relatos o Versos     comentarios cerrados


El otro día me crucé con este poema al leer una parte del mismo en una foto de Instagram. Al buscarlo resultó que aquello (en negrita) era solo la punta del iceberg de un poema sensacional, de esos que sientes dentro de ti como propios, esos sentimientos comunes en su gran mayoría con algo que no consigues explicar. En fin, he tenido que hacerme con el libro para seguir disfrutando de este joven y genial poeta. Os invito a regalarlo en el día de la madre o a vosotros mismos, y disfrutar del conmovedor poder de la poesía…

E-VE-REST
 
No busco a alguien a quien querer,
quiero a alguien junto a quien encontrarme.
Lo nuestro no será el beso standard,
sino el beso revolución,
no quiero tu amor,
tampoco tú vas a querer el mío,
pero vamos a entregárnoslo
con la humildad de unas manos vacías,
y es que el amor es eso,
la libertad de compartir tu libertad.
 
No quiero un cuerpo,
quiero un alma,
un alma viva, loca y salvaje.
No busco el río,
quiero el océano,
no busco la llama,
quiero la hoguera,
no busco un camino,
quiero la tierra por entera;
nadar, arder y correr contigo.

 
Busco a una mujer junto a la que salvar ballenas,
juntar mi guerra y tu guerra, y entregarnos las armas cada noche,
busco la poesía que hay en un folio en blanco,
el rock and roll detrás del silencio,
contigo, quiero contagiarme de risa y sueños,
bailar hasta que los pies me duelan
pero seguir, y seguir, y que nunca deje de sonar la música.
Esa es mi locura, y estas son mis ganas de compartirla.
Quiero que salvar al mundo importe más que una cena de lujo,
quiero querer a la persona
que hay detrás de la piel,
busco ser todas tus noches y tus mañanas,
la ilusión de verte después del trabajo
y meterte mano, boca y corazón.
 
Quiero parar el tiempo contigo a cada carcajada.
 
No esperes que te diga que te quiero,
no prometo pasear de la mano,
no vamos a ver películas en tu sofá, los domingos,
las flores, las quiero vivas y no como símbolo de amor,
no me aprenderé tu fecha de cumpleaños,
no te llamaré todos los días,
pero prometo mirarte como si fueras el libro que siempre quise,
prometo aprender de ti y aprender contigo,
compartiré tu tristeza, pues también es bella una lágrima,
conoceré a la niña y querré sus rabietas,
cualquier rato contigo será como estar de vacaciones,
quiero que me quieras por lo que soy,
no por lo que escribo.
 
Busco a alguien,
y no pido mucho,
pues ya ves, yo, soy poca cosa,
pero junto a ti, contigo, por ti,
seré la puta montaña
más alta
del
mundo.
 
Miguel Gane
de su libro “Con tal de verte volar

 
 

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
comentarios cerrados
Abr
27
2018

“La otra orilla” de Rabindranath Tagore

 Escrito a las 15:30     Archivado en: Relatos o Versos     1 comentario


¡Ah, cómo me gustaría ir allá, a la otra orilla del río, donde hay la fila de barcas amarradas a las estacas de bambú! Allí los campesinos cruzan el río en sus barcas, y van a trabajar en lejanos campos con el pequeño arado al hombro.
 
Allí los pastores hacen pasar a nado a sus rebaños mugientes, para conducirlos a los pastos ribereños.
 
Desde allí vuelven al anochecer a sus casas, y la pequeña isla cubierta de hierbajos queda en poder de los chacales aulladores.
 
Si te parece bien, madre, cuando sea mayor quisiera ser el barquero.
 
Dicen que tras las alturas de la orilla hay maravillosas lagunas.
 
En ellas, las bandadas de patos silvestres se reúnen después de la estación de las lluvias, crecen apretadamente los juncos y los pájaros acuáticos depositan sus huevos.
 
Allí, las alzacolas dejan la huella de sus patitas en el barro suave y limpio.
 
Allí, las hierbas altas invitan a los rayos de luna a que se dejen mecer en la ondulante almohada de sus flores blancas…
 
Si te parece bien, madre, cuando sea mayor quisiera ser el barquero.
 
Pasaré sin cesar de una a otra orilla, y los muchachos y las muchachas de la aldea, cuando se bañen, me mirarán pasar maravillados.
 
Cuando el sol corone el cielo, cuando tras la mañana llegue el mediodía, correré hacia ti gritando:
 
-¡Madre, tengo hambre!
 
Cuando el día desfallezca y las sombras se oculten bajo los árboles, volveré a casa con el crepúsculo.
 
Nunca te abandonaré para ir a trabajar a la ciudad como mi padre.
 
Si te parece bien, madre, cuando sea mayor quisiera ser el barquero.

 
 

livelong¡Larga vida y prosperidad!

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Abr
26
2018

Arquetipos

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Relatos o Versos     comentarios cerrados


¿Cómo te gustan físicamente las chicas? — me preguntó
No tengo ningún arquetipo… me gustan de estilos y tipos muy diversos. – le respondí
Ya, como todos, pero ¿si tuvieras que elegir?
En fin, si quería que yo respondiera, lo haría. Pese a no tener ningún tipo concreto, siempre pienso en la misma chica cuando me hacen esa pregunta, una compañera del colegio que nunca conseguí volver a encontrar, se llamaba Úrsula, y es increíble que con ese nombre tan insulso ella fuera algo tan bonito…
Pues puestos a soñar… me gustan las chicas pequeñas, delgaditas, con poco pecho, con los ojos negros y grandes, el pelo oscuro y corto, y sobre todo una de esas sonrisas que te dejan sin aliento y una voz de las que generan escalofríos.
Me miró enfadada, y protestó:
¡No se parece en nada a mi!
Ya mujer, ni tampoco a ninguna de mis parejas… lo importante en una persona es que conectes con ella y te diviertas mucho.
¿Y yo te parezco divertida? — me preguntó, en plan sargento.
Me quedé mirándola unos segundos y supe que ahí se acababa aquella primera cita, y que también sería la última. Su agresividad, su falta de inquietudes… todo unido a que mi sexto sentido había dado ya la señal de “abandonen el barco”, así que cogí mi flotador y me dirigí a la cubierta. Giré la cabeza y le sonreí:
¿Quieres un helado? — le dije, me miró sorprendida — ¿Dónde está un Häagen-Dazs cuándo uno lo necesita? Hace un día precioso.

livelong¡Larga vida y prosperidad!

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
comentarios cerrados
Abr
25
2018

Morir ahogado

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Desde dentro..., Relatos o Versos     comentarios cerrados


Alguien me dijo una vez,
que yo nunca dejaba de saltar,
de charco en charco,
que nunca dejaba de volar,
de naufragar mi barco.
 
No le faltaba razón,
conozco la sequía,
de miradas y labios,
ese hueco en el corazón,
que no entiende de horarios.
 
Por eso prefiero navegar,
buscando mi isla,
a vivir lejos del mar,
abrazando un paracaídas.
 
Prefiero nadar siempre,
aún a riesgo de ahogarme,
que quedarme quieto a la intemperie,
esperando hasta secarme.

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
comentarios cerrados
Abr
11
2018

Mi señora Galadriel

 Escrito a las 19:00     Archivado en: A5, Relatos o Versos     comentarios cerrados


     Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana, me crucé con una criatura mágica en uno de esos lugares oscuros que pueblan el Universo, me parecía tan curioso que algo tan hermoso estuviera allí… pero desde el primer momento podía verla, y no me refiero solo por fuera, sino verla de verdad, y podía sentirla, no solo por dentro, sino sentirla a mi alrededor, y no tardé en darme cuenta de cómo sus dedos me hacían cosquillas en el alma mientras hablábamos, y cómo las horas se esfumaban a su lado como la espuma del agua del mar entre mis dedos, cuando de niño jugaba a atrapar olas.
Desde el primer instante me dijo: “Me iré en cualquier momento, tendré que volar a cada rato, vivo en un sitio lejano, allí es mi hogar, y tú eres, en mi alma, tan solo un invitado.” Así que aprendí a disfrutarla bajo esas reglas, sabiendo que yo era un capricho efímero para ella, y así me enseñó que cada minuto juntos era un regalo, para ambos.
Y viajamos en sueños, y compartimos miedos, y esparcimos recuerdos, y encerramos lamentos.
Cuándo nos quedábamos sin aire nos respirábamos mutuamente, cuando se nos apagaban las alas, nos pensábamos, y podíamos seguir un poco más.
Me regalaba su sonrisa, me mostraba su boca y me permitía fantasear con ella, pero no tocarla. Naufragaba en sus ojos castaños y aparecía ella con su pelo corto, pero lo suficientemente largo como para rescatarme, y me miraba como si tuviera todas las respuestas, y yo… me quedaba sin palabras, ni ideas ni preguntas. Le sonreía y le decía “Mi señora Galadriel“, y ella me respondía con un gesto lleno de luz “Mi criatura mágica“.

Ella era Presente, ella era contención de planes, de sueños, ella era desear una boca sin saber si algún día podrás tocarla con la tuya, ella era verdad, estrella fugaz, ella era mi refugio contra el miedo, ella era un paraguas en mitad de una tormenta sin tregua.
Y así transcurrieron instantes robados a los días grises, donde nos confesábamos secretos, compartíamos momentos, creábamos colores nuevos, y abríamos juntos nuestros corazones, para que nos los congelara el viento del invierno.
Fueron 13 los días señalados, fueron 13 los días que ella tenía permitido salir del palacio en el que vivía.
El último día, sonó de nuevo la puerta, con los golpes rítmicos y dulces que anunciaban su visita, y al abrir sonriente encontré allí una maceta con una hermosa rosa roja, protegida por una cúpula, era como la de mi querido Principito. Sonreí, si bien no tardé en comprender el significado de aquel símbolo, apagándose la luz de mi rostro entonces.
Me resguardé en mi casa y lloré un solo día, uno completo, no sin sentir que en cierto modo, defraudaba a mi dama de luz.
Al día siguiente me enfrenté al mundo con mi mejor sonrisa, recordando lo vivido, la lección que aprendí deslumbrado por su alma, la lección que soñaba tatuarme con sus labios, y que sin embargo, tan solo pudo quedar grabada a fuego con los abrazos que soñamos.
Solo hoy, solo ahora, quien sabe qué nos traerá… el mañana.
Y no pierdo la esperanza, de que el mundo gire, y algún día ella vuelva de visita a mi alma.

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
comentarios cerrados
Mar
13
2018

Apocalipsis de bolsillo

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Relatos o Versos     2 comentarios


Desde pequeño, el joven Ethan demostró que nunca había suficientes cosas que aprender, y sí mil campos por descubrir. La gente le aburría y le parecía predecible, pero sin embargo, ciencias como la física o la química, y el mundo de la Tecnología, le parecían pozos interminables de diversión y curiosidad satisfecha. Pese a lo sosas que le parecían los demás humanos, siempre se esmeró en integrarse y tener un trato cordial con todo el mundo y no parecer un bicho raro.
Y así fue creciendo, y aunque no todo el mundo se daba cuenta, era un verdadero genio. Se decantó por la química y la biología como carreras, y disfrutaba de las horas de microscopio y sus diferentes experimentos. También comenzaron a fascinarle los mundos animal y vegetal, amaba todo lo vivo, menos los seres humanos que le seguían pareciendo tan aburridos como capaces de hacer auténticas barbaridades. Se le había quedado grabado un documental sobre cómo miles de tiburones eran asesinados tan solo para arrancarles sus aletas y así hacer sopa, y recordaba como de niño había visto que hacían algo parecido con las focas por arrancarles la piel para hacer abrigos. La capacidad del ser humano de expoliar y destruir sin tener en cuenta nada más allá de su propio interés era algo que le asqueaba hasta extremos que no alcanzaba a explicar.
Siguió en esa dinámica durante un tiempo. El trabajo le encantaba, no tenía más que dos o tres amigos que no le aburrían, y el amor le había dejado bastante tranquilo hasta entonces, y a sus treinta y tres se fraguaba una idea en su cabeza que hacía de hobbie y puzzle mental a la vez, y cuando estaba inactivo dedicaba a ello sus horas. En un mundo digital él llevaba una libreta turquesa dónde hacía dibujos y apuntaba fórmulas, bocetos que tan solo él entendía sobre aquella idea que crecía en su mente como un ser vivo, siendo más una prueba de concepto que algo que quisiera hacer realidad, por sus implicaciones.
 
Pero aquel fatídico día él vio en las noticias cómo una mujer asesinaba a su bebé por no aguantar su lloro, y cómo un grupo de pirómanos se habían puesto de acuerdo para quemar una zona preciosa en la que él había pasado algún verano de niño, disfrutando de sus bosques. Se dirigió al trabajo maldiciendo a la humanidad y su capacidad de hacer cosas tan terribles, y cuando llegó al laboratorio un compañero le pidió un favor. Él era el encargado del almacén de virus y bacterias de la empresa química en la que trabajaban, y quería ir a ver a su hija bailar en el colegio, pero como siempre tenía que haber alguien por lo sensible del lugar, le pidió a Ethan que le cubriera ese día, a lo que accedió sorprendido, pues acababa de abrirse la puerta que él había fantaseado tantas veces con abrir.
En lugar de hacer tareas básicas de mantenimiento o leer el periódico pasando las horas, él sacó su libreta turquesa y analizó sus bocetos. Empezó a recoger diferentes muestras, empezando por una del Virus Marburg, uno muy similar al ébola para el que no hay tratamiento. También cogió un vial de Viruela, y empezó a experimentar con unas variaciones que hicieran que esos virus se propagaran rápidamente por al aire. Se le pasaron las horas volando, estaba disfrutando como nunca, con las precauciones adecuadas pues aquello era tan peligroso. La clave la tuvo una variante de la Influenza, algo parecido a la famosa gripe, y con sus experimentos había conseguido un virus letal, que se propagaba por el aire y que era capaz de sobrevivir a temperaturas de entre -20 y 50 grados. Además, usaba los organismos infectados para multiplicarse a modo de esporas, y sobre todo, lo más importante, la razón principal, tan solo afectaba a humanos.
Durante meses había pensado en aquello, tenía tanto sentido, un virus capaz de librar al planeta de su más letal habitante, permitiendo que todo lo demás siguiera su curso. En unos años, la naturaleza se reequilibraría, y seguiría su evolución una vez erradicada la infección del hombre de su faz, el hombre era el cáncer del planeta, y él lo tenía clarísimo.
Hizo un tubo de ensayo con aquel ingenio al que él llamó “Apocalipsis de bolsillo”.
Poco después, sonó una campana y fue consciente de que su jornada había terminado, y orgulloso de lo que había conseguido, se preparó para irse a casa, llevándose consigo aquel vial que era lo más parecido que había tenido a un hijo. Lo miró con amor y se lo guardó en el bolsillo, pasaría su bolsa por rayos X al salir, pero nunca miraban sus bolsillos.
 
Cuando bajaba por la escaleras se cruzó con una mirada cálida, y se quedó embobado con ella, mientras esta le saludaba: “Hola Doctor Hawk, he oído hablar tanto de usted, estoy deseando trabajar en esta empresa para disfrutar de genios como usted, es un honor…” su corazón latía como nunca lo había hecho, y sintió de repente como una ola de luz conquistaba el mundo, después de la tormenta de odio que había vivido estos últimos meses, y aquel día a primera hora recordándole la nula fe en la humanidad que tenía.
Con los nervios de aquel encuentro, su pie buscaba un escalón que no existía y tropezó, cayendo un metro hacia una esquina del descansillo. Al caer, escuchó un ruido de cristal roto en su bolsillo, y cerró los ojos consciente de lo que acababa de pasar.
Te querré siempre“, le dijo él, y ella se retiró sonrojada sin imaginar que ese siempre era cuestión de días, para todos y cada uno de los que aún habitábamos la tierra aquel día.

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!

Autor

  Diario "no" secreto de...

...un ser humano normal, sin aparentemente nada llamativo ni destacado... salvo quizás una visión diferente del mundo, coleccionista de sonrisas y abrazos, que intercambio por buenas conversaciones. Normal... salvo que puedo ver tu alma en tus ojos, que era gallego antes aún de haber nacido, que tengo tanto que ofrecer y tantos colores con los que pintar... que estoy seguro de que vale la pena conocerme.

  • Sígueme en Twitter
  • Página en Facebook de este Blog
  • Mi lista de deseos de Amazon
  • Mis listas de Spotify
  • Las fotos del móvil...
  • Mi canal de YouTube
  • La música que escucho...
  • Mi historial de votos de cine en IMDB
  • Añádeme en Skype
  • Búscame en Discord
  • Escríbeme por Telegram
  • Mi tumblr personal...
  • Mis fotos en Flickr
  • Mi cuenta de Vimeo
  • Mis tableros en Pinterest
  • Aprende a bucear con...
  • Página en Google+ de este Blog
  • Feed RSS de este Blog
Twitter

Twitter desde Melee™ Island

Fotos

     Instamoments

Facebook

Feisbus

El Corcho

   Otros proyectos...

 
Un tumblr muy picante...
Feeds

Suscripciones a los feeds para todos los gustos

RSS de los Posts
RSS de los Comentarios

Añadir feed a:

 
SUSCRIBIRSE POR EMAIL

Con WordPress.org y el diseño deZine de ThemeShift.com. ¡Recuerda! Leer este blog implica la aceptación de sus términos de uso (Atention! Read this blog means you've accepted its Terms of use). Para cualquier cosa, tienes un Correo de contacto (For anything you have a contact form). Escrito por 3 monos de 3 cabezas desde unas dimensiones no reconocidas por los sentidos humanos y que se contemplarán en el modelo final de la Teoría de Cuerdas. PROUDLY MADE ON EARTH.