Reflexiones

Ene
16
2012

¿Quien camina a tu lado?

 Escrito a las 16:47     Archivado en: Reflexiones     7 comentarios


Recuerdo una vez que estaba en una reunión de informáticos en un castillo en una localidad perdida en medio de Inglaterra. Allí, nos reuníamos compañeros de otras oficinas y compartíamos experiencias, soluciones y nuestro día a día.
Allí había un chico que era una mezcla de países. De nacionalidad francesa, vivía en Luxemburgo aunque había nacido en Portugal. Su mujer, era rusa, y presumiendo de la misma, y sin ser solicitado, me enseñó una foto de ella. Efectivamente, era una mujer muy guapa.

¿Qué es lo que más te gusta de ella? – le pregunté
Pues eso, que está buenísima – me contestó
¿Y además de eso? – insistí
Bueno… cocina bien… y aunque tiene demasiado carácter, está buenísima – añadió
Y yo, sabiendo que no me entendía, cambié de tema.


Image taken from Stockvault. Called “Motion“, by Victor Stoyanov (Thanks)

Recuerdo que aquella conversación me dejó una huella profunda. Pensé mucho sobre lo hablado unas horas después, mientras en la cama ponía música suave en la Blackberry y me quedaba mirando el techo de piedra de mi habitación. En caso de casarme con alguien, si algún día lo hacía, y alguien me preguntaba sobre qué opino de mi mujer… aquellas serían las últimas palabras que saldrían de mi boca, eso seguro, antes me aseguraría de tener mucho más que decir.

Hoy tuve una conversación que me recordó a aquella.

¿Esa de esa foto es tu mujer? – pregunté
Si, me casé el año pasado – respondió
Lo sé, ya lo había oído – le dije – Tiene una sonrisa preciosa
¡Vaya! Muchísimas gracias – me respondió.

Y conociendo a esta persona pensé en boda y meta como conceptos similares (para él), en boda con “conseguir”… con tener… y no me gustó. Esa es otra de las cosas que espero evitar ¿Atar a una persona a ti con un anillo? Quizás antes… quizás para quienes como él, creen en un credo representado en la tierra por una organización, como poco, cuestionable.
Si algún día me caso, espero atar a esa persona a mi con lazos invisibles y correderos, con besos y apoyo incondicional, con cariño y grandes conversaciones, con amistad e creatividad diaria, con igualdad y equilibrio. Y si alguien me pregunta qué opino de ella, diré cosas como “Es una persona increíble“, “Somos el mejor equipo“, o recordaré la cita de Pitágoras que decía “Escogí una mujer de la cual puedo decir: hubiera podido elegirla más bella, pero no mejor.

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Nov
25
2011

El factor “no siempre”

 Escrito a las 11:00     Archivado en: Reflexiones     4 comentarios


Una de esas cosas que supongo a todos nos quedan muy marcadas son nuestros errores, que a menudo guardamos en un baúl de la mente que nos da vergüenza abrir, pero en el que miramos cuando algo nos recuerda aquellas bochornosas situaciones. Caídas lamentables, frases desafortunadas, plantones, tropiezos… supongo que todos guardamos algún incidente así ¿no? Desde alguna de las últimas veces que nos meamos en la cama de niños hasta nuestros torpes primeros pasos en el mundo sentimental… en fin, me entendéis ¿no?

Bueno, no sé porqué he empezado hablando de eso. Supongo que quería explicar que he cometido errores garrafales, algunos que me avergüenzan, otros en los que creyendo hacer lo mejor hice daño a quien no lo merecía… no queda otra que mirar al frente, sin olvidar, y aprendiendo de tus errores. A veces soy cabezón, otras, soso, incluso en ocasiones muy contadas, me cabreo muchísimo, pocas veces me he enfadado a mi nivel máximo, muy pocas, y no creo que siempre haya tenido razón, al fin y al cabo, en una diferencia personal hay tres verdades, la suya, la mía y la real.

Pero hay un factor que considero importante, yo le llamo el “No Siempre”. Me considero una persona razonable, coherente e incluso medianamente inteligente. Por ello, aunque me equivoco, sé que no siempre lo hago. Hay gente que siempre me da la razón (no me gusta), otras personas que suelen darme cera y aportar puntos de vista diferentes (gracias), lo cual me encanta. Gente con la que me enfado, y quienes se enfadan conmigo. Y hay personas que tienen una habilidad especial para darle la vuelta a la tortilla, y haciendo algo inadecuado, al final te cargan a ti con las culpas ¿A que os suena?. Y en ocasiones, incluso podrían tener razón. Me ofusco con algo y no veo la realidad con la claridad que merece, si tienen la paciencia de explicarse es probable que yo los entienda, y si es así, nunca he tenido el menor problema en disculparme las veces que sean necesarias.
Peeeeeeeero, hay personas que si te enfadas, se enfadan aún más que tu ¿Protección? ¿Contraataque? No lo sé, pero lo hacen. Y hay personas que nunca creen equivocarse, o que nunca te piden perdón si lo hacen. Y eso me enfada especialmente, porque igual que a veces me equivoco, también pienso que “no siempre” lo hago, y me merezco una disculpa cuando alguien es injusto conmigo.

Como os digo, no es habitual que me enfade… pero cuando lo hago… sube el precio del pan, y prendo fuego a Troya con una cerilla.

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Nov
17
2011

Tu espacio propio

 Escrito a las 13:30     Archivado en: A5, Reflexiones     8 comentarios


Una de las cosas que he vivido, y que he visto en muchas personas que han tenido unas u otras circunstancias, especialmente relaciones largas con mal final, es la necesidad vital de ese espacio propio, de su tiempo libre, preservándolo a toda costa. Está claro que cada persona vive las relaciones humanas a su propia manera, y por ello, necesitamos cosas distintas. Hay quienes gustan de estar 24 horas al día con su pareja, o con sus amigos, y que son incapaces de hacer planes por separado. Otras personas, algo que suelo admirar, trabajan muy bien en equipo y saben disfrutar en ocasiones de planes diferentes y sacarle más zumo a los momentos que comparten, haciendo muchas más cosas en conjunto, algo que les beneficia como pareja y como individuos.

Tras una relación larga en la que te has volcado del todo en otra persona, hay dos opciones (grosso modo): Buscar otra pareja, o reconstruirte y darte una capita de pintura. Lo de buscar otra pareja yo le llamo “Pin y Pon”, eso es otro tema. Lo de la reconstrucción, suele beneficiar a quien normalmente más perjudican tus relaciones, a ti mismo. Si te detienes a ver qué quieres y necesitas, empezaras a retomar pasiones, aficiones, amistades… construirás un mundo rico y muy pleno (quien conoce mejor que tú lo que necesitas y te hace feliz), y tendrás un miedo atroz a que llegue otra persona y lo “destruya”, esa es una barrera que a día de hoy, imposibilita muchas relaciones y hace que la gente prefiera una “soledad” (en mano) plena a una posible pareja (volando) precaria.

Unas veces nos gustaría que alguien sobrepasara ese espacio de seguridad, otras que se alejara de él… no es fácil lidiar con esos sentimientos, y a menudo lo reflejamos en nuestras inseguridades. Yo, por ejemplo, prefiero pecar de ausente que de pesado, y no suelo ir a un sitio si no he sido invitado, aunque pudiera ser bien recibido y esperado.


Image from Stockvault called “Heilstatten G“, by Jascha Hoste (Thanks)

En mi caso, necesito mi espacio. No suelo aburrirme y siempre encuentro alguna pasión a la que dedicarle mi tiempo, y desde la última relación seria, he tenido problemas para compartir mucho tiempo con alguien. Me gusta compartir un día agradable, con paseo o película, con comida y/o cena, pero si por ejemplo es un fin de semana, necesito disfrutar de unas horas de descanso, de tranquilidad y “espacio propio”. Incluso alguna vez que he viajado a Galicia, he reservado esas horitas a mi vuelta y llevo mal eso de llegar de un viaje, meterme en la cama, y al día siguiente ir a trabajar, necesito esparcirme… suena mal, pero no es nada porno, es disfrutar de tu casa y de ti mismo, esto último, solo a nivel mental.
Y aunque me considero una persona muy tranquila, cuando se invade ese espacio se me activa el “modo fuga”, y necesito ese aire que me falta cuando soy condicionado a hacer cosas que no quiero, y es increíble las tonterías que puede hacer alguien que se queda sin oxígeno. Con lo sumiso y complaciente que yo era… y mirad en qué me he convertido.

Nada sencillo el equilibrio entre el “yo” y el “nosotros”,
entre tu espacio… y el nuestro.

Y tú ¿Qué necesitas?

[spotify:track:5xHDHZFz4iADxehEgyjMhw]
Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Oct
13
2011

Independencia como forma de Vida

 Escrito a las 19:00     Archivado en: A5, Reflexiones     7 comentarios


Hoy os hablaré de algo con lo que me he encontrado en los últimos meses en otras pieles, pero que comprendo perfectamente pues también valoro de vez en cuando con respecto a mi:
¿En qué medida estás dispuesto a sacrificar la comodidad de tu vida en solitario a cambio de intentar una compartida en pareja? No es una elección nada fácil.
Cuando te acostumbras a vivir sin pareja, cuando te cansas de luchar por relaciones que parecen acabar en los mismos rincones oscuros, cuando te abstienes de participar en el baile que lleve de unos labios a otros, te vuelcas en lo que tu quieres, lo que tu necesitas para hacerte feliz, pues nadie conoce eso mejor que tu.

Construyes un mundo entorno a ti, desarrollas tus pasiones, encuentras con quien compartir cosas sin el vínculo sentimental, y te desarrollas, creces, te sientes cómodo con tu verdadera forma de ser. Y como has vivido otras relaciones, como has dejado trozos de ti por ahí repartidos que crees alguien te quitó, y que tú permitiste que te quitaran, temes que vuelva a pasarte eso, quieres disfrutar del calor de unos brazos, pero te asusta que ese sea el principio de un camino que te lleve a perder tu identidad, la comodidad de tu espacio, y que a base de ceder en tus gustos, pierdas de vista la persona en la que te has convertido, y que por otro lado, te gusta tanto.


Image from Stockvault called “Lonely tree“, by Armen Matosyan (Thanks)

El mundo ha cambiado (lo siento en el agua, lo siento en la la tierra…), y si antes la gente no concebía la vida sin estar en pareja, cada día parece más próximo lo opuesto. La cantidad de complicaciones que hay que afrontar no son plato fácil de digerir, y muchos desisten en la búsqueda de recetar para cocinarla (otros se conforman con platos poco hechos). Incluso en las sociedades occidentales, el frenético ritmo de trabajo hace que parejas consolidadas pospongan o cancelen sus planes de tener hijos (mientras otros colectivos crían sin apenas control, siguiendo el más clásico de los caminos).

Aunque yo personalmente he valorado, y valoro, esa felicidad solitaria, también sé que tarde o temprano, tendré que hacer una apuesta seria en la ruleta del amor. Intento afinar mis sentidos, observo la ruleta, para que cuando llegue mi turno, y haga mi apuesta, sea mio el número ganador, pero si algo te enseña el amor, es que no hay garantías, y la única manera de que salga tu color, y tu número, es jugando sin miedo.
Oteas tu vida, te gusta lo que ves, no debes repartir tu tiempo con aficiones insulsas que no te dicen nada, puedes elegir qué aficiones disfrutas y en qué orden, qué te cocinas o con quien lo compartes, eres el capitán de tu alma, y no quieres compartir con nadie el timón de tu vida. Si no sacrificas tu independencia, ni romperás corazones ni te los romperán, aceptas que no tocarás el cielo, pero tampoco visitarás el infierno.

Acabando conmigo, creo que se puede disfrutar de la soledad, para apreciar mejor el sabor de las buenas compañías. Me gusta verle el lado bueno a cada cosa, y evito caer en situaciones del pasado en las que estaba con alguien y deseaba estar solo, o estaba solo y añoraba compartir la vida con alguien. Disfruto mis momentos de armonía conmigo mismo, y sé que algún día podré compartir muchas cosas con alguien muy muy especial. Ese día, habré disfrutado de mi soledad, y seguramente, no sin miedo, aprenderé a exprimir los momentos más dulces que brinda una relación en pareja, con la fuerza necesaria para afrontar cualquier problema juntos, y habiendo saboreado lo suficiente de esa amante rencorosa llamada Soledad como para no echarla de menos.

Y el camino que he vivido, las buenas y malas decisiones que he tomado, espero que me lleven a estar listo para disfrutar del buen amor sin renunciar a quien soy.

Si algo bonito define a los buenos amigos, y a los amores sinceros, es que siempre suman y son echados de menos, y vuelven tu soledad más hueca, y contra eso…
no hay coraza que valga.

[spotify:track:7jEUxosffRXOZ7rNSajygF]
Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Sep
23
2011

La regla del (des)interés

 Escrito a las 14:15     Archivado en: A5, Reflexiones     11 comentarios


Hay una regla en las relaciones que parece cumplirse en una gran mayoría de los casos. Se trata de no mostrar interés por quien te gusta. Si, lo sé, si alguien te gusta es jodido hacer eso, y es una regla cruel y aparentemente poco humana, pero por lo que he vivido, mayoritariamente en piel ajena, es muy efectivo, y desgarradoramente acertado.

Poniendo un ejemplo, recuerdo un conocido, que siguiendo mi consejo, conquistó así a su mujer, tras fracasar como caballero andante de la vieja escuela, tal y como es él, se hizo el duro y dejó de perseguirla cual tierno cordero. La afortunada, al sentirse ignorada, cambió su actitud y empezó a hacerle caso, y juntos, tras eso, empezaron algo muy bonito. Acudí a su boda, y les va muy bien.

Otra amiga lo vivió al revés, rompió convencida con su pareja, pero al ver que él en lugar de ser paliza y perseguirla prosiguió su vida con aparente normalidad, comenzó a preguntarse los motivos, a echarse culpas y a lamentar las pocas ganas que el hombre como género pone en luchar por sus parejas femeninas. Olvidó por el camino el porqué de su ruptura (que ella quiso) y la paz inicial que obtuvo tras ser valiente. La regla del desinterés suele ser cruel, y juega con nosotros sin piedad.


Image from Stockvault called “Girl“, by Bina Sveda (Thanks)

Hay personas que son “malas” por naturaleza, y no me refiero necesariamente al fondo, sino a la forma; y esas personas suelen tener mucho éxito con el sexo opuesto, la atracción de lo prohibido y oscuro. Otros, los que hemos nacido un poco… “pardillos”, tenemos más problemas para ser malos. En mi caso por ejemplo, he hecho daño a más gente de la que me gustaría, pero más por tonto y por sentirme “atrapado” en un camino sin salida que por maldad real, no siempre intentar hacer las cosas lo mejor que puedas implica que por ser honesto contigo y con la gente no puedas hacerle mucho daño a alguien.

Pero en cualquier caso sí que he vivido esa regla de que cuando muestras un interés real, eres ignorado, aunque sobre el papel puedas ser una gran opción para alguien. En esos casos, tanto para un género como para otro, te suele tocar ejercer de paño de lágrimas para esa persona que parece fijarse en cualquier desastre humano antes que en ti. Desde que empecé en el mundo de las relaciones, he vivido varias situaciones de estas.

Mi situación personal más “espectacular” fue en un momento en que le pedí una nueva oportunidad a una chica que me dejó tras varios años juntos, haciendo un montaje de película con velas y flores del que prefiero no acordarme por vergüenza propia. Aquello fue legendario, pero el “No” que me soltó, lo fue mas aún. Dos meses después yo había pasado página, por lo menos, en el día a día, superficialmente. Comencé a salir con otra persona, y entonces, se invirtieron los papeles y quien había dicho ese “No” me imploraba ahora a mi una oportunidad ¿Alguien lo entiende? Es la regla del desinterés atormentando y alterándonos la vida.

En mi piel, cuando he sido duro y tajante, he obtenido réplicas y ruegos, cuando he pedido o rogado una oportunidad, me han mandado a paseo, y aunque mi cabeza conoce esta regla, otra cosa es que mi corazón me permita aplicarla como medio de obtener la compañía de quien me gusta, yo nunca he podido ser frío en ese ámbito.

Para mi, la única forma de enfrentarse a esa estúpida regla, es montando un comité de dirección (trinómico) entre corazón, razón y alma. Debemos disfrutar lo que tenemos delante cuando es así, y recordarlo con cariño cuando no esté, sin que la nostalgia lastre nuestras piernas. Si alguien no quiere compartir tu camino, vista al frente sonriente, y celebra que tienes una mano libre para aferrar a alguien especial que encuentres en tu camino. Lucha por quien lo merezca, aprende a dejar ir a quien no es para ti, no es fácil, pero si lo correcto para que vivas en el equilibrio que necesitas. Que tu corazón escuche la nana que canta tu alma, que sabe más de lo que te permites oír, y que la cabeza sea un consenso, la que lleve preso de la correa al corazón, y que sepa soltarlo para que ame libre cuando esté de acuerdo con el alma en que has encontrado a esa persona especial que puede revolucionar tu mundo.

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Sep
2
2011

“El hombre”, un puzzle de cuatro piezas

 Escrito a las 14:00     Archivado en: A5, Reflexiones     4 comentarios


Contesto a este post de una amiga, no por alusiones, sino por solicitud.
 
 
Bajo mi punto de vista, hay una realidad innegable si pretendemos hablar de generalidades sobre hombres y mujeres, y es que, como bien comenta ella en su post, el hombre, como género, es normalmente simple y poco comunicativo. Tampoco quiero decir que las mujeres sean un ejemplo de lo contrario, y desde luego que el famoso tópico de decir “sí” cuando se quiere decir “no”, o viceversa, ha nacido de algún sitio. En nuestras diferencias podemos encontrar la forma de complementarnos o la de alejarnos, la comunicación será parte primordial de cualquiera de los dos finales.

El diálogo es muy difícil de construir y se derrumba con facilidad, con una mentira o una ausencia de información, siendo un paso atrás que se debe recuperar cuanto antes, luchando día a día por no retroceder. La sinceridad es frágil, la mentira, una droga peligrosa. En ocasiones, unos y otros, confundimos cariño con amor, y “mimos” con sexo. Todos necesitamos cariño, pero no es fácil pedirlo, no todos saben expresarlo, y en ocasiones quien necesita cariño no pretende nada mas allá de esos gestos que necesita para alimentar su alma, y la otra persona cree ver amor o deseo, o tan solo una ventana abierta que se cerrará en sus narices en cuanto intente cruzarla. Hay que saber entender y respetar un “no quiero estar contigo” o un “no me gustas”, de igual modo que los “lo nuestro no funciona” o “no estoy enamorada de ti”. Hay que ser honestos los unos con los otros, decir lo que sentimos, y estar preparados para escuchar y aceptar lo que otra persona siente.

A nivel de tópicos ¡Sí! somos diferentes. Pero a nivel individual, podemos conocer a cada persona para saber que lo que necesita es lo mismo que nosotros, adaptarnos mutuamente con la comunicación como mensajero de las necesidades que con el tiempo crearán distancia o unión.

Todos somos complejos, vivimos llevados por traumas y miedos, por huellas de las que a veces nos cuesta incluso recordar el origen, miedo al compromiso, avivado por los fracasos que se acumulan en nuestros cajones. Alimentar una relación es un trabajo complicado, diario, uno debe mostrar interés por los problemas del otro, y el otro, contar sin miedo aquello que le preocupa, y en todo hay un viceversa. El día a día no es fácil, y vivir en pareja tampoco, así que sin renunciar a nosotros, debemos proteger el vínculo con fuerza, y crear un ecosistema donde ambos crezcan juntos en equilibrio. Lo decía Shubhaa hace poco, hay amores como flores de un día y tan solo unas pocas, que duran toda la vida, y el compromiso necesario pasa por la paciencia, la sinceridad, la comunicación y la creatividad de encontrar nuevas fórmulas de reinventarse cada día, a esas flores hay que regarlas con agua y todos los abonos posibles, probando cosas nuevas en todos los ámbitos de la pareja, creciendo juntos, ninguno a la sombra del otro.

Y quizás uno de los dos se acomode, prefiera tumbarse en el sofá sentimental a levantarse a devorar la manzana de la vida, y el otro debe intentar levantarlo, hasta que pueda y quiera, y si no reacciona, ambos aprenderán algo sobre la vida, aunque el resultado no puedan saborearlo juntos.
Estas reflexiones que a veces nos saben a utopía son absurdas para una gran mayoría de la gente. Culturalmente, las personas de diferentes rincones del planeta entienden el amor de modos muy diferentes. Todos tenemos los arquetipos de un país, los casos simples de hombres que solo piensan en fútbol y tetas, en coches y comida. También están las mujeres que sólo piensan en compras y en belleza, en familia y hogar. Ambos son estereotipos de un pasado no tan lejano, y si tú quieres algo diferente, debes asegurarte de buscarlo, pero antes encuéntrate tu y saca tu mejor versión, porque esa persona que buscas la merecerá y la necesitará para el proyecto que podéis crear en común.

Quizás sean desvarios sin sentido… pero espero haber dado mi opinión al respecto.
Hay decepciones porque hubo expectativas, hay tristeza donde hubo alegría, hay camino porque abriste la puerta y decidiste salir al mundo… camina a tu ritmo, pero no detengas tus pasos.
Un abrazo ;)


Image from Stockvault called “Myspace lovers“, by Peter Alexander Robb (Thanks)

(para “una princesa”)
PD: A todo el mundo le gusta escuchar palabras bonitas ¿no? Pero… ¿Acaso no cansan o pierden fuerza escuchadas a diario? ¿Porqué enganchan tanto esas personas que dan una de cal y otra de arena?. A todos nos gusta ser escuchados… pero ¿Has sabido escuchar tu igual que te gustaría ser escuchada? Incluso los silencios pueden escucharse. Haz autocrítica sobre lo que necesites, aprende de tus errores para que la próxima relación no tenga que sufrirlos, y define qué quieres y necesitas, qué no quieres sufrir en tu próximo amor, que antes o después llegará, dándole sentido a las relaciones vividas.

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!

Autor

  Post-its desordenados de...

...un celtíbero errante, un androide defectuoso y con sentimientos, un yeti en calzoncillos en busca de otros eslabones perdidos, coleccionista de sonrisas y momentos que atrapar con el cazamariposas que los años ha tejido, pintor de acuarela en un día de lluvia, que con su sonrisa desnuda y la mirada perdida, te espera sentado al borde de un acantilado.

  • Sígueme en Twitter
  • Página en Facebook de este Blog
  • Mi lista de deseos de Amazon
  • Mis listas de Spotify
  • Las fotos del móvil...
  • Mi canal de YouTube
  • La música que escucho...
  • Mi historial de votos de cine en IMDB
  • Añádeme en Skype
  • Escríbeme por Telegram...
  • Mi tumblr personal...
  • Mis fotos en Flickr
  • Mi cuenta de Vimeo
  • Mis tableros en Pinterest
  • Mi divelog...
  • Feed RSS de este Blog
Twitter

Twitter desde Melee™ Island

Fotos

     Instamoments

[instagram-feed]
Facebook

Feisbus

El Corcho

   Otros proyectos...

 
Feeds

Suscripciones a los feeds para todos los gustos

RSS de los Posts
RSS de los Comentarios

Añadir feed a:

 
SUSCRIBIRSE POR EMAIL

Con WordPress.org y el diseño deZine de ThemeShift.com. ¡Recuerda! Leer este blog implica la aceptación de sus términos de uso (Atention! Read this blog means you've accepted its Terms of use). Para cualquier cosa, tienes un Correo de contacto (For anything you have a contact form). Escrito por 3 monos de 3 cabezas desde unas dimensiones no reconocidas por los sentidos humanos y que se contemplarán en el modelo final de la Teoría de Cuerdas. PROUDLY MADE ON EARTH.