Desde dentro…

Nov
5
2019

Cerrando filas

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Desde dentro...     4 comentarios


Los que me conocéis, sabéis que me gusta compartir, llevo muchos años haciéndolo. Por mi pasión con la tecnología, he ido probando muchas cosas desde que tengo un teclado bajo mis dedos… este blog tiene ya más de 15 años, y aguanta estoicamente los cambios tecnológicos, pues ahora las redes sociales mueven más información, junto con esos terribles titulares sensacionalistas (clickbait) que complican mucho creer en una noticia sin hacer una intensa labor de investigación para cotejarla.
Pero a lo que voy, que me desvío, como suele ser habitual.
He vivido grandes momentos en este blog, y también me ha dado sus disgustos. Recuerdo cuando hace más de diez años, mi entonces pareja vigilaba los comentarios que me hacían y si había alguno cariñoso de más me costaba un fin de semana de gritos, o aquella “amiga” que podría querer algo más… y que demostró lo loca que estaba cuando un 28 de Diciembre revelé al mundo el nacimiento de mi inexistente hijo. También han estado las que al partir de mi vida me dejaron “muestras” de su amor, algunas tan increíbles como sorprendentes, indicando que hacía lo correcto, otras más justas y que me incitaron a reflexionar largo y tendido.
Mucho más recientemente, he tenido mis fantasmas… abrirte al mundo no siempre es fácil, y a veces hay cosas que te recuerdan que esto puede leerlo cualquiera. El otro día dejé fluir mi tristeza y la pareja de alguien importante lo leyó sintiéndose identificado, sentía yo entonces una mezcla de rabia sin justificar por la situación que nos une mezclado con un “no somos tan distintos”, en otro mundo incluso seríamos buenos amigos. También recientemente alguien me preguntó por mi ex, y pasé por su Twitter para ver sorprendido un enlace a este blog de hace poco tiempo ¿Qué querrá decir? ¿Qué será de ella? Espero esté bien aunque en su día comprendí que no era responsabilidad mía… no es nada fácil mirar hacia delante sin preocuparte alguna vez por quienes quedan atrás. Muchas de estas cosas me han hecho consciente de cómo lo que cuento a veces excede mi propio límite de la intimidad… de ahí que haya “recogido la ropa” y retirado algunas cosas, que he guardado con mi mimo en una caja, para sacarlas más adelante si así lo siento.

Cuando compartes tu felicidad, siempre ves gente que se alegra por ti, pero también hay quien te maldice, por haber salido de tu vida o porque ellos no son capaces de encontrar paz en sus vidas. Mirando para mi… creo que me he abierto demasiado en algunos momentos… y que es hora de cerrar filas, y de preservar algunas cosas solo para mi.
Hay muchas cosas bonitas o divertidas que compartir, historias sin nombre y sentimientos que no salgan de lo más profundo.
Con tanta pasión por compartir… a veces olvidamos que es más importante vivir.
Y últimamente estoy muy ocupado viviendo… no sé si lo hago bien o mal, pero si sé que valoro más ser feliz… que contarlo.
Y sé que tendré que hacer cambios en mi vida, y tanto sin funcionan como si no es así, yo recibiré el castigo y el beneficio de mis actos y elecciones.
Supongo que de eso se trata la vida, prueba y acierto, miedo y valentía, besos y sequías.
En cualquier caso… gracias a los que me leéis, sea lo que sea lo que os impulse a hacerlo.
En las noches más oscuras, os escucho respirar a mi lado.
Y algunas veces, traéis una vela en la mano.

 
 
   
 
 

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Ago
30
2019

Maneras de entender el amor

 Escrito a las 12:00     Archivado en: A5, Desde dentro...     comentarios cerrados


Según los paradigmas sociales, que a mis cuarenta y… POCOS esté soltero, debería considerarse un fracaso. Sin embargo, viendo otras relaciones que hay por ahí, tiene mucho de éxito. No tengo muchas parejas cerca de ejemplo que pueda usar de referencia y decir “Quiero ser como ellos“. Siempre he pensado que el día que me case lo haré con alguien de quien sentirme orgulloso y con quien pueda crear algo especial, y no una persona aleatoria que me elogie o me folle bien (con perdón), aunque quizás no debería decir eso último muy alto… no vaya a ser que me vuelva el boomerang kármico, que ya he caído en trampas así. Es triste, tanto si me pasa a a mi como a otra persona, conformarse con una persona que no te llena por necesidad afectiva o miedo a la soledad, de tener alguien a tu lado… siempre he creído más importante el quién que el qué, cómo y cuándo, y cada día tengo más claro que junto a la confianza y lealtad, necesito divertirme con mi pareja (fuera de la cama, y dentro).
Si dejamos de lado estos dos o tres años de toboganes y venenos (mea culpa al 100%), desde que se acabó mi última relación seria, hace una década, no he tenido una pareja sólida, y sin embargo ¿cuántos flechazos he tenido? Pues alguno que otro, a mi alrededor la gente se ha reído mucho conmigo, pues tan rápido como paso página, me encandilo con alguien nuevo. Y aunque no lo parezca, quiero sentar la cabeza… pero ¡No es nada fácil! Haré una aclaración para no herir a nadie, cada relación es un mundo, y a veces hay personas geniales con las que pesa la distancia o las diferencias a la hora de ver el mundo y la vida, aunque sea una pena teniendo fuertes puntos en común y un sentimiento intenso de afecto. En el camino se han quedado posibles parejas sensacionales, aunque también considero que tuve mis motivos para no seguir (o los tuvieron ellas) y complicar las cosas alargándolas innecesariamente en el tiempo. Las que más duelen son las oportunidades perdidas cuando la víbora me ponía la vida patas arriba, pero gracias a Dior… eso ya ha quedado atrás.
Tengo pensado escribir un libro de humor que tendría un nombre políticamente incorrecto genial, pero tendré que buscar algo más sutil, en el que cuente cómicamente estas historias. Aunque si algo me detiene es que siempre hay dos caras en cada moneda, y aunque yo me lo tomo con resignación y humor, no siempre es así en el otro lado, hay gente que lo ha pasado muy mal sin merecerlo, pues todos encajamos las cosas de maneras diferentes, y seguramente, ellas tendrían visiones muy diferentes de lo sucedido. Además, he de confesar que no siempre me he portado bien, y que mis motivos o razones no siempre eran fáciles de ver o entender.
Ahora mismo me centro en celebrar lo bien que sienta alejarse de personas tóxicas, vengan vestidas con una sonrisa, o más serias y vestidas de monjas, ese será un capítulo muy interesante de mi libro ¡Con la Iglesia nos hemos topado! Un ateo como yo que alguien pretendía convertir al lado oscuro, gran historia… ains Señor, dame paciencia.
 

 
Y cuando me ilusiono con alguien, tengo un amigo al que siempre sorprende mucho, o lo hacía: “¿Cómo lo haces?” Me decía, pues a él le cuesta más creer en la gente y apenas se ha ilusionado un par de veces en su vida, y el único amor parcialmente correspondido que tuvo le ha dejado cicatrices que le durarán toda la vida. Yo me llevé mi primera decepción con 17 años, cuando mi primera novia me duró 4 días, otra historia muy divertida, por lo menos ahora, no os imagináis lo que he llorado por las mujeres… cómo Gus, mi primer gran amor, que cuando me dejó me hundí tanto que no pude estudiar para selectividad, lo que condicionó que yo no estudiara arquitectura, y forzó que llegaran a mi vida los ordenadores, mi gran pasión vital, y que ellos me llevaran a Madrid y me den de comer a día de hoy… todo parece tener un sentido con la distancia, y el mundo nunca deja de girar. Recuperé el contacto con ella 20 años después, y somos amigos, a veces todo tiene un porqué tanto si lo vemos como si no es así, quizás alguna de mis charlas motivacionales calen en el ella y pueda aportarle cosas positivas, o ella a mi, solo lo sabremos… con tiempo y perspectiva.
A lo que voy “…he muerto y he resucitado, con mis cenizas un árbol he plantado, su fruto ha dado y desde hoy algo ha empezado…“; si algo me ha enseñado la vida, es que con calma… siempre te curas, el corazón cicatriza mejor si lo dejas al aire, lleva mal las corazas y ser aislado del mundo. Así que fui aprendiendo que si pierdes al que crees “el mayor amor de tu vida”, es que habrá otro distinto después, incluso más grande, siempre diferente. Claro que habrá personas que nunca olvides, pero haz sitio para que lleguen otras nuevas si no quieren o quieres que se queden. Y cómo las mujeres son lo más bonito de la creación, es fácil encandilarse de una sonrisa… una mirada, un buen abrazo… y en mi obsesión por encontrar ese medio limón que se quede, a veces puedo haber olvidado exprimir a tope el presente.
Ahora mido más mis palabras, aunque a veces el corazón mueve mis labios, y he dicho burradas incluso más grandes de las que he oído. Sigo soñando con la persona que lo cambia todo, y sigo enamorándome de quien no debo, y quizás en navidad esté embobado con otra mirada. Estoy seguro que las parcas que tejen los hilos de mi destino, justo cuando aprenda a vivir plenamente sin expectativas ni buscar esos ojos que lo cambian todo… de repente pondrán ante mi lo que tanto tiempo busqué, y tendré que remodelar de nuevo mi vida para adaptarme a ello.
Cuando así sea… lo haré contento.
Qué bonita es la vida ¿no?
Sigo aprendiendo…
 

Porque la vida puede ser maravillosa.
 
Andrés Montes
(1955-2009) ¡No te olvidamos jugón!

 




 

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
comentarios cerrados
Ago
19
2019

Aceptación…

 Escrito a las 11:00     Archivado en: Desde dentro...     comentarios cerrados


aceptar
Del lat. acceptāre ‘recibir’/em>

1. tr. Recibir voluntariamente o sin oposición lo que se da, ofrece o encarga.

2. tr. Aprobar, dar por bueno, acceder a algo.

3. tr. Recibir o dar entrada. No se aceptó la enmienda.

4. tr. Asumir resignadamente un sacrificio, molestia o privación…”

Hace unos meses escuché una frase que cambió mi vida para siempre: “Debes aceptar que tú no puedes ayudarla.“, seguida de otra que era igualmente una flecha en el centro de la diana “Ellos no son responsabilidad tuya.“. Y era cierto, mi maldición de ser un caballero andante hacía que me sintiera en la responsabilidad de ayudar a una de esas personas que quieren morir ahogadas. Les tiras un flotador, y no lo cogen, y nadan en dirección contraria, les tiras una cuerda… lo mismo, ellos te piden gritando “Tírate tú, tírate tú“, y en ese momento tienes tres opciones. Tirarte al agua y que te ahoguen con ellos, tirarte al agua y que te sacrifiquen para salir ellos (y luego se volverán a tirar), o quedarte en el barco y salvarte tu. No hace falta que diga, que por mucho que me doliera, elegí esto último. Obviamente, desde el agua, se me gritaban todo tipo de improperios atacando cada matiz de mi ser y mi vida, pero precisamente por eso busqué una persona objetiva, externa a todo, que me ayudara a ver, y entender, que eso que yo hacía era lo correcto, y poder así perdonarme, la culpa de si has hecho o no lo correcto puede ser una ingrata compañera de viaje. Y cuando me dijo aquel “No puedes hacer más de lo que has hecho” me puse a llorar como un idiota, pero empezó el camino hacia la sanación, la mía.
 
En aquel momento, yo estaba atormentado, incluso considerando por la culpa el volver a una relación que decir que era complicada o tóxica, era quedarse muy cortos. Yo quería empezar por crear un equilibrio personal, diálogo, sanar heridas, y ella no quería remover la “mierda” y quería pasarse directamente a cumplir su fantasía, sin importar las necesidades de los demás ni hacer las cosas bien como había sugerido poco antes, diciendo lo que yo quería oír. Aquel diálogo necesario no existió, ni pausa entre locuras ni coherencia, pero se dieron los sucesos adecuados para que yo mantuviera una cierta claridad y no cediera, algo que ha sido probablemente el mayor acierto de mi vida. Podría pasarme horas contando cosas, barbaridades de esas que cuesta creer que sean ciertas de lo enrevesadas que fueron, pero lo que más me sorprendía, era la diferencia entre sus umbrales y los míos. Sin entrar en detalles, ella consideraba que un maltrato era algo que te llevaba al hospital un tiempo, y yo, que una sucesión de palabras despectivas podrían ser la primera semilla para eso mismo.
 
La aceptación es algo muy complicado, porque normalmente estamos tan obcecados con algo que sencillamente… no lo vemos, y no puedes entender o aceptar algo que no ves. Durante los meses de relación que separamos con largos periodos de calma cuando rompíamos, yo intuía que había algo mal, pero no sabía verlo, ni ver lo grande que era. Nunca hacía las cosas suficientemente bien, siempre había cosas que reprochar, y por mucho que diera, no era suficiente. La mente clara que me ayudó al final sí supo verlo y comprenderlo, encajarlo en un patrón, diagnosticar la enfermedad e incluso ponerle nombre: trastorno límite de la personalidad. Recuerdo mi cara al oírlo. Mientras me explicaban los síntomas, parecía que me hablaban de la que había sido mi pareja con pelos y señales, como si la conociera ¿Y ella no soportaba que te alejaras de ella? Y yo… “Sí” ¿Y tenía cambios de humor radicales? “Sí”. Me parece increíble que muchas más personas puedan pasarlo tan mal por algo así. Yo le decía que su terrible infancia tenía que haber dejado alguna huella, ella no quería mirar para ahí, tampoco la culpo. Limpiar algo así puede llevar toda la vida, y hay que hacerlo, sobre todo, por quienes nos rodean, pues ellos sufrirán las consecuencias de los síntomas, los cambios de personalidad, la ira, la violencia, el miedo y el dolor. Cuando te das cuenta que la persona que quieres no es mala, sino que está enferma, te replanteas todo. ¿Soy un egoísta por no quedarme en esta relación? ¿Debería hacer un esfuerzo incondicional por salvar algo así? La realidad es que, bajo cualquier circunstancia, merecemos respeto y muchas otras cosas. Todo lo que pasó fue a la sombra de muchas mentiras, agresividad, malos ratos y noches sin dormir, cosas que hasta me daba vergüenza contar, pues la respuesta de quienes me querían era siempre la misma “¿Qué haces ahí?”. Y si hasta ese momento había tenido confianza ciega en que dentro de aquella demencial locura al menos ella me decía la verdad, al final era algo que ya no tenía, sus mentiras en los últimos meses habían sido muy graves, aunque en su escala de valores no fuera así, para mi… había cruzado el límite de lo perdonable.
Y salí de aquello merced al apoyo de mis amigos y un agente externo que me dio claridad y luz cuando más lo necesitaba.
Tardé demasiado tiempo en aceptar algo que mucha gente veía obvio, pero si algo me ha enseñado la vida es que cada cosa tiene su momento… y es vital que veas las cosas por ti mismo, no que te guíes por consejos de otros a los que podrías culpar si algo no sale bien. Mantén la calma, respira hondo, libera de peso tu mochila, mejor cuánto más ligeros… acepta lo que no puedes cambiar, y lucha, incansablemente, por tu felicidad.
 

Artículo escrito en Junio de 2019, cuando cogí la suficiente distancia, y que he dejado reposar un par de meses. Espero que pueda ayudar a alguien que pase por situaciones parecidas.

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
comentarios cerrados
Jul
9
2019

Calle Melancolía 7

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Desde dentro..., Música     1 comentario


Crecí con la voz de Joaquín, aprendiendo sus letras y con la vida como maestra para descifrar algunas de ellas. A veces pasaba años cantando mal alguna palabra, sin entender del todo una parte, o sencillamente no era capaz de comprender la profundidad de los momentos que dibujaban por no haber vivido nada parecido. Mientras dejaba atrás la niñez y me hacía hombre, las mujeres llegaban a mi mundo y las letras de Sabina ganaban presencia, ya no era solo un amigo, ahora era también consejero, y con el amor no correspondido, me mudé a una dirección virtual que pinté con pincel en la entrada de mi habitación…

Vivo en el número siete
Calle Melancolía

Quiero mudarme hace años
Al barrio de la Alegría
Pero siempre que lo intento
Ha salido ya el tranvía
En la escalera me siento
A silbar mi melodía

Y lejos queda aquella calle Saltoxo dónde me enamoré de mi tierra, dónde mis amigos querían jugar a mi futbolín y dónde aprendí a besar. Donde Dire Straits, Mike Oldfield y Joaquín sonaban por los rincones, reinando sobre todas las demás canciones del momento. Allí conocí la informática que me llevó allá dónde se cruzan los caminos, allí dejé mis pájaros y sus plumas y descubrí que hay rincones del alma a los que solo llegan las caricias. Comenzaba entonces un viaje, del cual no era ni consciente… una búsqueda personal, un enigma que resolver, un camino que recorrer…

Como quien viaja a bordo
De un barco enloquecido
Que viene de la noche
Y va a ninguna parte

Así mis pies descienden
La cuesta del olvido
Fatigados de tanto
Andar sin encontrarte…

Y coleccionamos momentos y personas, vicios y lágrimas, orgasmos y escalofríos. Y aprendemos a dejar ir para sobrevivir, con ausencias que te rompen un poquito y otras que sin embargo se celebran, como la del tabaco o la gente tóxica, o la de los amigos que no eran sino grandes disfraces… y sin embargo, esas otras partidas, las que se llevan un poco de ti, se recuerdan siempre con cariño, personas y momentos que dejan sus huellas de luz y corazón en tu mundo, como aquellas que nos subieron a un pedestal del que nunca queríamos bajar, deseando tener algo que no pudimos darles, no hay nostalgia peor… que añorar lo que nunca, jamás, sucedió…… no hay que dejar cosas sin hacer, ni personas sin vivir… aunque las historias no acaben bien, queda el recuerdo de unos días distintos, de instantes perfectos. Sino…

…Luego, de vuelta a casa
Enciendo un cigarrillo
Ordeno mis papeles
Resuelvo un crucigrama

Me enfado con las sombras
Que pueblan los pasillos
Y me abrazo a la ausencia
Que dejas en mi cama…

Dime de qué presumes, te diré de qué careces… lo he vivido una y mil veces, santos que arrasaban con todo sin piedad, estrellas de fútbol que no tenían gol, personas que decían quererte pero que no tenían corazón, contradicciones que me rodeaban mientras yo no podía evitar ver en mis actos más incomprensión que mala intención. Quien te quiere, no te quiere cambiar; quien te quiere, empieza por comprender y aceptar, no por criticar, un buen amigo afina tus gafas existenciales con risas e ironía, con abrazos y vida, y deja la espada para la batalla del día a día, un buen amigo ve en ti belleza que tu a veces no eres capaz de vez, ni encendiendo todas las velas que te regala la vida.
Evito abusar de la nostalgia, no es un sofá en el que me sienta cómodo, pero para seguir y acabar con la canción, no puedo sino aferrarme a ella…

…Trepo por tus recuerdos
Como una enredadera
Que no encuentra ventanas
Donde agarrarse, soy
Esa absurda epidemia
Que sufren las aceras
Si quieres encontrarme
Ya sabes dónde estoy.



Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Jun
21
2019

Aprovechando tu segundo

 Escrito a las 17:00     Archivado en: Desde dentro...     comentarios cerrados


 
 
 
La vida es un segundo… y pasa volando.
Es algo que gana más valor y sentido según pasan los años.
Pero siempre está vigente del mismo modo, aunque con los cuarenta empiecen los achaques, y cuando eres niño sientas que puedes correr más que el viento, en cualquier momento… puedes estar a un solo paso de tu final, y no solemos ser conscientes de ello. No hay garantías de nada, no existe nada eterno, y el “siempre” es la mayor mentira de todos los tiempos, una que hace de nórdico para darnos calor, pero que es imposible de agarrar, como cualquier otra nube de las que habitan nuestro cielo.
Asusta mirar alrededor y ver a un deportista de élite tener un infarto a sus 38, o a un abogado de prestigio mundial morirse de una grave enfermedad en dos meses, pese a tener todo el dinero del mundo, la vida sana perfecta y a todas las personas que hagan falta para cuidar de ellos. Somos seres de papel, somos estrellas fugaces, volamos un mágico instante por un firmamento que aunque crucemos no es nuestro… es un regalo y un préstamo a la vez, es un tesoro que no tiene precio, y sin embargo, que no solemos valorar adecuadamente.
Vivamos sin miedo, agotemos los besos, las caricias, los abrazos y las sonrisas, hagámonos el amor con ropa y sin ella, mojémonos con las olas del mar y respiremos bien hondo, olvidemos rencores y volemos libres, huyamos de prisiones y de cazadores, seamos sinceros… sobre todo con nosotros mismos, aprendamos o disfrutemos de lo aprendido, seamos con los demás cómo nos gustaría que fueran con nosotros, suframos lo justo y necesario, centrémonos más en ser que en parecer.
Aprovechemos este segundo que nos regala la vida, antes de que se acabe.
 
 
 

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
comentarios cerrados
May
7
2019

“El amor”, según mi libro favorito (El Profeta), de Kahlil Gibran

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Desde dentro..., Relatos o Versos     1 comentario


Dijo Almitra:
Háblanos del Amor.
Él levantó la cabeza, miró a la gente y una rara serenidad de acero y miel inundó sus almas.
Cuando el amor os llame, seguidlo; aunque sus caminos sean duro y difíciles.
Y cuando sus alas os envuelvan, entregaos; aunque os hiera la espada que entre ellas se esconde.
Y cuando os hable, creed en él; aunque su voz destroce vuestros sueños, tal como el viento del norte devasta los jardines.
Porque así como el amor os corona, os crucifica.
Así como os hace crecer, os poda.
Así como asciende a lo más alto y acaricia vuestras más tiernas ramas, que se estremecen bajo el sol, descenderá hasta vuestras raíces y las sacudirá en un abrazo con la tierra.
Como trigo en gavillas os une a vosotros mismos. Os desgarra para desnudaros.
Os criba para libraros de las células envejecidas de vuestra piel y las neuronas marchitas que pudren vuestro cerebro. Os desinfecta, rescata vuestra inocencia.
Os amasa, hasta volveros flexibles y dóciles.
Y os cuece en su fuego sagrado para convertiros en el pan consagrado de la fiesta de Dios.
Todo esto hará el amor en vosotros para que podáis conocer los secretos de vuestro corazón y convertiros, por ese conocimiento, en un fragmento del corazón de la Vida.
Pero si, en vuestro miedo, buscáis solamente la paz y el placer del amor, entonces será mejor que cubráis vuestra desnudez y os alejéis de sus umbrales. Hacia un mundo sin primaveras donde reiréis, pero no con toda vuestra risa, y lloraréis, pero no con todas vuestras lágrimas.
El amor no da nada más que a sí mismo y no toma nada más que de sí mismo.
El amor no posee ni es poseído.
Porque el amor es suficiente para el amor.
Cuando améis no debéis decir:
-Dios está en mi corazón.
Sino más bien:
-Yo estoy en el corazón de Dios.
Y pensad que no podéis dirigir el curso del amor porque será él quien, si os encuentra dignos, os lleve de su mano.
El amor no tiene otro deseo que el de realizarse.
Pero si amáis, y debe la necesidad tener deseos, que vuestros deseos sean éstos:
Fundirse y ser como un arroyo que canta su melodía a la noche.
Saber del dolor de la demasiada ternura.
Ser herido por nuestro propio conocimiento del amor. Y sangrar voluntaria y alegremente.
Despertarse al amanecer con un alado corazón y dar gracias por otro día de amor.
Descansar al mediodía y meditar el éxtasis de amar. Volver al hogar con gratitud en el atardecer.
Y dormir con una plegaria por el amado en el corazón y una canción de alabanza en los labios.

A veces no está mal, recordarle a uno mismo, un extracto de su libro favorito.

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!

Autor

  Moleskine de viaje de...

...un poeta novato en busca de diccionarios donde encontrar letras y colores que dibujen cielos y momentos, amante de la vida y sus Nirvanas, de canciones, gestos, olores... ¡Cómplice de atraco a palabra armada junto a Joaquín! Busco el hueco para deslizar mis dedos húmedos y lascivos por entre las piernas de la vida, mientras avivo mi mirada de Peter Pan, mientras con detergente me esmero en conservar el alma lo más blanca posible.

  • Sígueme en Twitter
  • Página en Facebook de este Blog
  • Mi lista de deseos de Amazon
  • Mis listas de Spotify
  • Las fotos del móvil...
  • Mi canal de YouTube
  • La música que escucho...
  • Mi historial de votos de cine en IMDB
  • Añádeme en Skype
  • Escríbeme por Telegram...
  • Mi tumblr personal...
  • Mis fotos en Flickr
  • Mi cuenta de Vimeo
  • Mis tableros en Pinterest
  • Mi divelog...
  • Feed RSS de este Blog
Twitter

Twitter desde Melee™ Island

El Corcho

   Otros proyectos...

 
Feeds

Suscripciones a los feeds para todos los gustos

RSS de los Posts
RSS de los Comentarios

Añadir feed a:

 
SUSCRIBIRSE POR EMAIL

Con WordPress.org y el diseño deZine de ThemeShift.com. ¡Recuerda! Leer este blog implica la aceptación de sus términos de uso (Atention! Read this blog means you've accepted its Terms of use). Para cualquier cosa, tienes un Correo de contacto (For anything you have a contact form). Escrito por 3 monos de 3 cabezas desde unas dimensiones no reconocidas por los sentidos humanos y que se contemplarán en el modelo final de la Teoría de Cuerdas. PROUDLY MADE ON EARTH.