Archivo julio 2012

Jul
27
2012

Madness

 Escrito a las 19:00     Archivado en: A5, Relatos o Versos     4 comentarios


Entre ciclos de reloj y hojas del calendario llega el momento.
Si hay algo que no deteriora el tiempo, es la pasión, cuando es sincera.
Fue larga la espera, pero allí estábamos frente a frente, con la intimidad necesaria para dejarnos llevar sin tabús ni miedos, a dos metros de una cama.
Mi mirada dulce se había ido transformando en una perversa, de ser tu mi víctima y yo un asesino en serie, sabrías que no tendrías escapatoria, pero no era el caso y mi mirada transmitía algo más, deseo y lujuria de la que no serías sino cómplice, y aunque tu cuerpo temblaba no era por miedo.
Te acorralé contra la pared y te besé dulcemente, quería empezar despacio para dejar que todo lo que llevábamos dentro, y que tanto habíamos deseado compartir, comenzara a arder hasta llegar a ese máximo esplendor de una hoguera, cuando parece imparable y mística.

Image under license by Funky64. Original image.
Tras unos minutos en que nuestros labios bailaban tango, mi boca comenzó a necesitar aprovechar la libertad de que fueras completamente mía y empezó un interrail por tu cuerpo, primero el cuello, para sentir en mis labios como se disparan los biorritmos bajo tu piel. Apasionado pero despacio, sin prisas, no quería volverme loco como un niño en una tienda de chuches, iría despacio, sin ponerme nervioso, pero eso sí… no dejaría nada sin probar.
De tu cuello bajé a tus hombros, y para poder besarlos sin trabas, deslicé el tirante del vestido por tu brazo, y con él, el del sujetador. Me entretuve en tus deliciosos hombros, descendí hacia tu mano por la suave y morena piel de tu brazo, prometiéndome no atacar el pecho que había quedado vulnerable, y que poco después podría dejar indefenso ante mis labios con solo empujar un poco más el vestido hacia abajo. Y así lo hice… despacio, con mi lengua acariciándo esa parte más oscura que se endurecía poco a poco ante mi boca. Luego el otro pecho, para no dejar deudas pendientes, y el otro hombro, por el mismo motivo… y tras quedarme de nuevo unos segundos perdido en el pozo de tus ojos, contemplo tu boca y no puedo sino fundirme con ella, debo hacer una pausa en mi viaje, esos días que disfrutas en casa antes de coger el avión.
No te diste cuenta, pero mi pasión se disparó repentinamente, y aunque me controlé, tenía claro mi objetivo.
Metí la mano por debajo de tu vestido y tras subir por tu muslo y acariciar tu precioso culo, empecé a tirar del tanga hacia abajo, hasta que lo vi caer. Con una mano disfruté de tu espalda y con la otra en una nalga, te agarré con fuerza para girarte y empezar a arrinconarte contra la cama.
Cuando tus piernas dieron con ella miraste atrás, y te sentaste en la cama, haciendo incluso el gesto de desabrochar mi pantalón.
Pero quité tus manos, y puse gesto de reñirte sin decir nada más.
Te empujé por los hombros para que te quedaras acostada, y entonces me agaché, poniendo mis manos en tus rodillas para ir subiendo por tus muslos. En cuanto no pude más, subí tu falda, y dirigí mi lengua al ansiado rincón que hacía tanto tiempo quería probar.
Tu cuerpo tembló al sentir como se acercaba mi boca, fue precioso. Mis manos comenzaron a trazar geometrías imperfectas por tu cuerpo, de tu ombligo a tus muslos, y dar la vuelta en ellos para volver hacia arriba por abajo y poder aferrar con fuerza tu culo y apretar tu sexo contra mis labios.

Image under license by Funky64. Original image.
Alternando momentos de dulzura con otros más agresivos, como tanto te gusta, visitando todo el mapa de un oásis que cada vez estaba más verde y en cualquier momento iba a explotar en un delirio, mis manos sentían cómo tu cuerpo se estremecía, se contraía incontrolado y salvaje… lo que me daba fuerzas para aplicarme más, lo que hacía que mi cuerpo se fundiera contigo, y juntos, sentimos como llegaba el momento… escuché ese hermoso grito que dejaste libre para celebrar tu orgasmo, y mientras descendías poco a poco de la cumbre, yo regaba con besos tus muslos, incluso con cuidado… tu propio sexo, intentando no dejar ningún centímetro de tu piel sin su ración.
Pasado un rato me tumbé a tu lado en la cama. Me quedé mirando tus preciosos ojos y tu sonrisa brillante en medio de una cara exhausta. Te di mi mejor beso, mientras una de mis manos acariciaba tus hombros.
No pudiste contener una carcajada de felicidad, y me miraste de nuevo.
En mis ojos viste una verdad que te produjo un escalofrío de placer.
Las próximas horas se pasarían volando, eso era cierto…
… pero aquéllo … solo acababa de empezar.

[spotify:track:7sxoOtoeYBmKAM5zKZAY0e]

Proudly corrected by Moonanet at 27/07/2012 20:00

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Jul
26
2012

Un beso es solo un beso

 Escrito a las 19:00     Archivado en: Relatos o Versos     2 comentarios


No sé que le impulsó a hacerlo, pero por aquella época, yo llevaba un piercing y el morbo le hizo sugerirme que quería probarlo, invitación que acepté.
Y recuerdo aquel momento como si fuera ayer, entró en mi despacho, cerró la puerta, y se quedó apoyada en ella. Estaba preciosa con una fina falda y una camiseta gruesa, quizás… era otoño. Se quedó mirándome con aquellos ojazos oscuros, y me regaló una sonrisa nerviosa. Yo que nunca me he definido por ser valiente en estos casos, pero me levanté de mi silla y puse rumbo a ella, y cumpliendo con lo prometido en varios emails, me dispuse a besarla.
Sus labios eran deliciosos, el beso fue muy natural y cómodo, pese a ser el primero entre ambos, y nos besamos durante quizás 8 o 9 segundos.
Movió los hombros como reflejo de un escalofrío, sonrió tímidamente, luego se quedó mirándome asustada, y se fue.
 

Image is taken from Stock.xchng. Called “Kiss“, by mikelawrey (Thanks)
 
Años después volvimos a hablar de aquel beso, yo pensaba que para ella había sido una mala experiencia… pero no era así, lo recordaba con pasión y cariño, seguía engarzado en su recuerdo tan fuerte como en el mío. “¿Todavía tienes el piercing?” me preguntaba, “No, ya no, aunque quiero recuperarlo” le respondía yo, “Cuando lo hagas avísame que quiero probarlo de nuevo“, apuntillaba ella. Y hablando de la vida, transcurrían varios emails a lo largo del día.
Esta tarde pasaré por tu oficina“, dijo concluyendo “¿Saldrás a saludarme?
Respondí afirmativamente, y hasta horas después, no supe de ella, “Estoy en la puerta” decía.
 
Salí a saludarla y estuvimos charlando un buen rato. Sus ojos brillaban al mirarme, y yo estaba fascinado por lo hermosa que era y lo bien que le sentaba el paso del tiempo. Hablamos de varias cosas, de nuestros trabajos, de nuestras pasiones, y no le recordé nada de su situación, me resultaba impactante que casada, y con dos hijos, y aparentemente tan feliz… me mirara de aquel modo ¿Tendría acaso un acuerdo con el marido? ¿Sería esa su fórmula para tener una familia feliz? De algún modo, intentaba quitarme esas preguntas de la cabeza y tratarla como ella quería ser conmigo, tan solo nosotros.
 
Cuando llegó el momento de despedirnos, me dio un tímido abrazo.
Cuando nos separamos, y tenía su cara más próxima a la mía, la sorprendí y la besé con todas mis ganas.
Unos segundos después le dije: “Sin piercing también sé besar
Y ella sonrió y volvió a besarme, y aquellos dos besos supieron igual que el de la primera vez.
 
Fueron besos inolvidables, perfectos,
sin mañana ni futuro, ni preguntas… ni por supuesto respuestas,
tan solo besos, como caricias, necesarias para ambos, deseados,
como flores cuya belleza máxima, dura solo unos minutos,
y el recuerdo que dejan para siempre,
cuando un beso solo es un beso.

[spotify:track:44W9GjxPe14CxP1RE9ncYE]
Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Jul
25
2012

Día da patria galega…

 Escrito a las 12:00     Archivado en: Miña Terra, Videos     1 comentario


Qué bonito llevar en el corazón el orgullo de ser gallego,
aunque es aún más bonito saber que alguien a quien quieres incondicionalmente ha trabajado y colaborado en un vídeo como este:

Feliz día de Galicia!
Galicia en el Corazón, Siempre

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Jul
24
2012

Rutinas fragmentadas

 Escrito a las 19:00     Archivado en: A5, Relatos o Versos     3 comentarios


          Leyendo un libro de José Luis Rodríguez Jiménez encuentro una cita interesante: “El egoísmo y la codicia son a la amistad lo que el tiempo y la rutina a la pasión: Sus más peligrosos enemigos.“. De los muchos cauces por los que puede transitar a continuación mi pensamiento, elijo pensar en la rutina, algo muy apropiado dados aquel momento y lugar.
Estoy en el bar que hay bajo mi casa, siguiendo la tradición de degustar unas tostadas acompañadas de aceite y tomate que encuentran el cómplice perfecto en un zumo de naranja recién exprimido. Lo que un día fue un experimento es hoy, una rutina, pero no una gris y mustia, sino una elección diaria que acaba siendo la misma que el día anterior, de entre todas las posibilidades… me quedo con esa. Durante años he temido el lado oscuro de la rutina, cómo convierte las elecciones en hábitos, y como esos hábitos acaban siendo acciones que realizamos sin pensar qué es lo que necesitamos en cada momento, dónde queremos estar, qué queremos hacer, quienes queremos ser.
Me digo a mi mismo que elijo aquello, pero la sombra de la duda me persigue de cerca. ¿Podría acaso probar otros sitios próximos? Quizás encontraría un zumo mejor, o unas tostadas más sabrosas, está claro que los churros, normalmente tan pringosos, no son un buen modo de comenzar el día. El café tampoco es una opción, nunca le encontré el gusto y dejé de intentarlo, para mi el día debe empezar con un zumo, tan delicioso como revitalizante.
Me dejan la cuenta en la mesa, y ahí si, la rutina paga por mi, sin ser consciente del importe, el crédito de la costumbre.
Mientras muerdo una tostada pienso en cuantos días llevo sentándome en ese bar para comenzar el día así, ni días ni semanas parecen apropiados… ¿Cuantos meses? Sé que he convivido con las estaciones, pero sin duda es ahora, con Sol, el mejor momento para disfrutar de la terraza, nunca sabe mejor el desayuno que cuando los rayos matutinos ocupan las sillas y mesas vacías.
Muerdo de nuevo la tostada, un sorbo al zumo, y sigo pensando en la rutina mientras intento convencerme de que lo mío, no lo es, o que si lo es… es una rutina buena, no todas las rutinas son malas “¿O si?”, susurra mi conciencia incordiándome.
Entre pensamientos cruzados y con mi mente ocupada en otras cosas se sienta en la mesa de en frente una chica preciosa. El debate de pensamientos y murmullos a 20 voces que hay en mi cabeza se queda en silencio, y esas 20 partes de la conciencia giran su cabeza para asomarse por mis retinas y contemplar aquel imprevisto espectáculo.
Sus movimientos elegantes, su belleza dulce… ni palabras ni pensamientos salen de mi durante unos segundos eternos, hasta que de repente, alguien en mi cabeza susurra “¡Curiosa alteración de la rutina!“, y no me doy cuenta de que me desenmascaro a mi mismo con ese pensamiento. Sigo absorto contemplándola, fijándome en aquellos labios gruesos, esos ojos que parecen grises, su pelo negro liso y que le llega donde empieza ase sensual cuello… es tan pequeña que dan ganas de abrazarla, lleva una camiseta de tirantes que promete ser tan cómoda como sexy me resulta, y unos vaqueros ceñidos que acaban en unas zapatillas coloristas y originales.
Me mira y supongo que mi postura, tostada en mano y con curioso gesto facial, hacen que esboce una sonrisa que me recuerda esos días de primavera cuando una nube deja de tapar el sol y la luz lo inunda todo. Tardo en darme cuenta de que se reía de mi, o conmigo, según el nivel de autoestima y la actitud vital, y entonces miro al zumo avergonzado esperando que me proteja su pulpa para esconderme en ella.
Se acerca el camarero a la chica y esta le dice: “¿Me pones lo mismo que ese chico?
Levanto la mirada y mientras el camarero se retira, ella me mira. Me prometo sostener su mirada, y en mi falsa valentía, esos 5 segundos parecen una victoria. Cuando dos personas se miran así, es como si uno revolviera un baúl en el alma del otro y viceversa, puedes encontrar de todo. De algún modo yo sentía que ella había encontrado preguntas temblorosas, y que yo había encontrado orden y equilibrio, serenidad y respuestas, paz y Norte.
Pero mi cobarde valentía me hizo mirar de nuevo al zumo. Incluso no me pareció mala idea darle un sorbo.
De repente empezó a caerme mal la rutina, que esconde demasiado bien momentos como aquel.
Le llegó su desayuno, y mientras ella comenzaba, yo acabé el mío.
Seguí ojeando el libro aunque mi cabeza no procesaba las palabras y solo pensaba en cuanto debía esperar para levantar la cabeza de nuevo y contemplar aquél espectáculo sin que se me notara mucho. Entre nervios, miradas devueltas, relojes olvidados y sonrisas tímidas… ella acabó el desayuno. Dejó el importe en el platito donde estaba el ticket y se levantó con calma, y tras coger el bolso se giró hacia mi y me dijo:
– “¿Mañana a la misma hora?
Las veinte criaturas que discutían en mi cabeza poco antes gritaron a la vez, y yo lo vocalicé:
¡Claro! ehhhh Si, estupendo
Y dijo adiós con su sonrisa más bonita.
 
La rutina fragmentada en mil pedazos no suena como cristales,
       sino como brisa fresca.
Con el tiempo y los desayunos,
       hicimos de aquel momento una guerra conjunta contra el tedio.
Comenzamos a disfrutar la libertad…
       de elegir cada día estar al lado del otro.
Ella sería la mirada traviesa que ejercería de cómplice para matar todas mis rutinas.


Image from Stockvault. Called “Freedom”, from Cofaru Alexandru (thanks)

[spotify:track:15BiArQuUNvotHbRktrpBU]
Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
Jul
24
2012

[CITA] Hablando con un cristiano…

 Escrito a las 15:15     Archivado en: Citas     comentarios cerrados


          “Te digo que ambos somos ateos. Yo simplemente creo en un dios menos que tú. Cuando entiendas por qué descartas a todos los otros posibles dioses, entenderás por qué yo descarto al tuyo.”
 
Stephen Roberts hablando con un cristiano
 

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!
comentarios cerrados
Jul
23
2012

El perfecto final para una trilogía magistral

 Escrito a las 13:24     Archivado en: A5, El Séptimo Arte     5 comentarios


Y obviamente, hablo de Batman. La trilogía que ha completado Christopher Nolan con “Dark Knight Rises” (El caballero oscuro: La leyenda renace) es la única cuya calidad, pese a empezar muy alta, va subiendo en cada una de las partes. Si Batman Begins empezaba como el mejor Batman hasta entonces, con un 8.2 en el IMDB, en El Caballero Oscuro , con un 8.9 en el IMDB, nos demostraron que el mejor Joker estaba aún por ver, y comenzaba la exploración del hombre murciélago más humano que concluye con la magistral tercera entrega: El caballero oscuro: La leyenda renace, que ahora mismo tiene un 9.2 en el IMDB. Ninguna otra trilogía puede presumir de ese ascenso, y menos aún partiendo de cumbres tan altas.

¿Mala crítica?
No entiendo las críticas que ha recibido esta película, creo que la gente no sabe valorar adecuadamente la excelencia de una película, y que solo tras años de malas películas se le dan el valor que tienen películas como esta. Los argumentos que esgrimen quienes la critican son tan huecos como la habitación dónde deberían guardar su objetividad. Los peores mediocres son aquellos que no saben reconocer el mérito de los maestros, y si algo ha demostrado Chris Nolan con esta película, es que él… es uno.

Superior a mis expectativas…
Si Christian Bale es una garantía, y Nolan un gigante, no sabía qué esperar de los cambios de esta última entrega. Mi sensación al salir del cine era la de haber visto una obra de arte, repleta de pequeños matices y que consiguió meterme en la película como pocas lo han hecho. Sufrí angustia, esperanza, miedo… y sus 2 horas y media se me pasaron volando. Morgan Freeman pasa desapercibido, Michael Caine demuestra su genialidad inmortal, Anne Hathaway está discreta pero convincente, Tom Hardy está irreconocible, desde luego, y Gary Oldman ha hecho un magnífico papel como en las entregas anteriores. Tambien me encantó Joseph Gordon-Levitt, un actor muy simpático y del que esperamos grandes cosas.
La película, para mi, tiene los ingredientes de una obra magistral, las calmas que hacen sentir la tormenta, las caídas que dan fuerzas para levantarse, el dolor de la pérdida y el júbilo de encontrar tesoros donde no los buscabas.

Cuando la veáis en el cine… paladeadla lentamente,
con ese magistral final concluirá el mejor Batman de la historia.

Si te ha gustado... ¡Compártelo con tu gente!

Autor

  Bocetos y croquis de...

...un celtíbero errante, un androide defectuoso y con sentimientos, un yeti en calzoncillos en busca de otros eslabones perdidos, coleccionista de sonrisas y momentos que atrapar con el cazamariposas que los años ha tejido, pintor de acuarela en un día de lluvia, que con su sonrisa desnuda y la mirada perdida, te espera sentado al borde de un acantilado.

  • Sígueme en Twitter
  • Página en Facebook de este Blog
  • Mi lista de deseos de Amazon
  • Mis listas de Spotify
  • Las fotos del móvil...
  • Mi canal de YouTube
  • La música que escucho...
  • Mi historial de votos de cine en IMDB
  • Añádeme en Skype
  • Escríbeme por Telegram...
  • Mi tumblr personal...
  • Mis fotos en Flickr
  • Mi cuenta de Vimeo
  • Mis tableros en Pinterest
  • Mi divelog...
  • Feed RSS de este Blog
Twitter

Twitter desde Melee™ Island

Fotos

     Instamoments

Facebook

Feisbus

El Corcho

   Otros proyectos...

 
Feeds

Suscripciones a los feeds para todos los gustos

RSS de los Posts
RSS de los Comentarios

Añadir feed a:

 
SUSCRIBIRSE POR EMAIL

Con WordPress.org y el diseño deZine de ThemeShift.com. ¡Recuerda! Leer este blog implica la aceptación de sus términos de uso (Atention! Read this blog means you've accepted its Terms of use). Para cualquier cosa, tienes un Correo de contacto (For anything you have a contact form). Escrito por 3 monos de 3 cabezas desde unas dimensiones no reconocidas por los sentidos humanos y que se contemplarán en el modelo final de la Teoría de Cuerdas. PROUDLY MADE ON EARTH.