Hacía mucho tiempo que no lloraba por alguien, sin ser por amor. Hacía tiempo que no sentía cómo una lanza clavada en pecho ajeno, puede doler incluso más que una incrustada en el mío. Esas ganas de morir, ese deseo contradictorio de vivir para sonreír con su resurgir, esa rabia...
Últimamente, bastantes de las personas que me rodean han pasado por problemas que los tienen agonizantes, heridos o intentando levantarse. No es fácil ser optimista cuando aquellos seres más cercanos, incluso alguno vital e imprescindible, no está bien, saberlos y sentirlos mal tira de ti para abajo, y por momentos...
Seguir:
"La paciencia cosecha la paz y la precipitación el pesar."
Otro de vuelta
Un abrazo enorme
Otro para ti. Feliz año Mamen
Lo que sucede conviene ¿no? Un abrazo inmenso
un abrazo enorme!!!