Las Guerras Trinómicas (Cáp. I)
Hace no tanto tiempo, en una galaxia no tan lejana….
La batalla entre las fuerzas del bien y del mal hacía tambalearse al Universo Interminable en aquellos tiempos de cambios, por un lado estaban las fuerzas del bien, capitaneadas por la Luz de Media Tarde y el Trinomio Jedi de la luz, defensores de la paz y el orden, de la armonía, el futuro y la plenitud. Por otro lado, la Princesa Oscura de los labios de seda, en el lado más tenebroso de la fuerza, gobernada por el deseo y la pasión, la dualidad, el carácter, las dudas… que había salido vencedora de la batalla del momento y que en un momento de debilidad había conquistado parte del corazón de un joven Jedi que aún no había elegido un claro sendero en la fuerza.

El joven Jedi sabía que su corazón pertenecería a la luz de media tarde, algo profundamente dentro de él le decía que siempre sería así, como si no tuviera elección al respecto, y sabía con certeza que nada podría llenarlo más jamás, además de aquella estrella de media de tarde. Pero había algo oscuro que lo llenaba de dudas, por un lado la no correspondencia que sentía, la duda de saber si alguna vez sería comprendido el brillo de sus ojos y vería reflejado en los de ella el obvio equilibrio (o eso pensaba él) y el destino común mas allá del senado galáctico; por otro lado, no sabía cuanto debía esperar ni si esa espera daría finalmente sus frutos, o si quizás era todo un espejismo en un oasis de una de las lunas de Tatuine, y el perdido Jedi no era capaz de encontrar la claridad en la fuerza que le diera la energía y la fé necesaria para ver el camino a seguir y saber si esperar o no.
La princesa oscura ofrecía un ahora, un mañana cercano, y un montón de dudas… y no sabía qué sendero seguir. ¿Cual sería su compañera en su viaje a la fuerza? La iluminada que había aparecido en los mapas del futuro o la princesa oscura, o quizás el camino fuera mucho más complejo… y no sería ninguna de las dos, los senderos de la fuerza son tan curiosos como mágicos, y quizás aparecería algún ser de aquellos que no alteran los midiclorianos y que llegan en silencio para revolucionar tu mundo.
El tiempo le daría una respuesta al joven jedi que le llevaría al equilibrio interior de su fuerza, mientras seguía su entrenamiento que le iría convirtiendo en un ser tan poderoso como pacífico… pero eso, es una historia para otra película… para el siguiente capítulo…
3 Comentarios
Earl grey con cookies de...
...un Ladrón de Noches, Jinete de Olas en el Viento, Drogadicto de la Esencia del Mar, Dibujante con Sal de Nubes, Mago Sin Chistera que convierte los Granos de Arena en Estrellas, capaz de Acariciar con Suspiros y hacer Melodías de Optimismo de Esperanzas Rotas, de Sentir con los Ojos Abiertos, de Soñar Sin los Ojos Cerrados.
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27 de enero de 2010
Estoy de acuerdo, cada vez eres más poderoso..con las riendas bien sujetas..tomando decisiones… te felicito por ello!
Permíteme un apunte : <> y lo bien compartido, bien sabe
27 de enero de 2010
Jo..no ha salido mi apunte
Compañero: se deriva del bajo latín compania, vocablo formado por cum ‘con’ y panis ‘pan’. Etimológicamente, pues, compañeros son ‘los que comparten el pan’
*Me encanta la foto!!*
27 de enero de 2010
El lado oscuro siempre mola.